Ya está a la venta la primera pick-up importada y patentada por un particular: modelo y precio
A apenas un día de que el Gobierno nacional publicara en el Boletín Oficial la reglamentación del nuevo régimen que habilita la importación particular de autos 0 km, se aprobó el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) del primer vehículo que será patentado bajo esta modalidad
A apenas un día de que el Gobierno nacional publicara en el Boletín Oficial la reglamentación que habilita la importación particular de autos 0 km, se aprobó el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) del primer vehículo que será patentado bajo esta normativa. Se trata de un hito para el nuevo esquema, que apunta a facilitar el ingreso de unidades en baja escala y sin fines comerciales.
Una pick-up full-size que no se vende en el país
El vehículo en cuestión es una Toyota Tundra Capstone Hybrid i-Force Max, una pick-up full-size de origen estadounidense que no se comercializa oficialmente en la Argentina. La Tundra compite en el mismo segmento que modelos como la Ford F-150 o la Ram 1500, y su posible llegada al mercado local fue mencionada en distintas oportunidades por Toyota Argentina como «en estudio», aunque nunca se concretó.
En Estados Unidos, esta versión tope de gama tiene un precio de lista de 82.895 dólares.
Importación para uso personal y patente provisoria
Según consignó el sitio especializado AutoBlog, la unidad fue importada por un empresario para uso personal. Tras completar el trámite correspondiente, el vehículo recibirá en las próximas horas patentes provisorias AI, lo que le permitirá comenzar a circular legalmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde reside su propietario.
La pick-up había ingresado al país a fines del año pasado y permanecía a la espera de la reglamentación del CSV, que fue publicada oficialmente este miércoles.
La inspección técnica y el rol del CSV
La verificación necesaria para la aprobación del Certificado de Seguridad Vehicular se realizó este jueves en el taller habilitado del ingeniero Tomás Jeremías Acevedo, ubicado en Avellaneda. Se trata de uno de los espacios autorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial para inspeccionar vehículos importados bajo este nuevo régimen.
El CSV forma parte de un esquema que el Gobierno viene desarrollando desde mediados de 2025, con el objetivo de destrabar la importación de vehículos en baja escala que estaban frenados por cuestiones regulatorias. En ese marco, se espera que otras unidades que ya se encuentran en el país puedan avanzar ahora con su patentamiento.
Qué es el Certificado de Seguridad Vehicular
El impulso a esta medida está encabezado por el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, quien explicó que el CSV reemplaza exigencias pensadas para grandes terminales automotrices.
«El Certificado de Seguridad Vehicular es una verificación técnica y mecánica profunda, similar a una VTV más rigurosa, que puede realizarse en talleres habilitados o mediante un informe técnico de un ingeniero. Para particulares cuesta 100.000 pesos y es más rápido, sencillo y accesible que tramitar una Licencia de Configuración de Modelo y una Licencia de Configuración Ambiental», señaló.
Las condiciones del nuevo régimen de importación
La normativa permite importar un vehículo por persona por año calendario, exclusivamente para uso personal y sin fines comerciales. Además, establece la prohibición de vender la unidad durante los primeros dos años desde su patentamiento.
En materia impositiva, no se prevén beneficios especiales: se aplican los impuestos del régimen general de importación, sin exenciones para vehículos con motor a combustión interna.
Potencia híbrida y equipamiento de lujo
La versión Capstone, la más equipada de la gama, incluye tapizado en cuero premium, tablero digital de 12,3 pulgadas, pantalla multimedia de 14 pulgadas, sistema Toyota Safety Sense, techo panorámico y butacas con calefacción, ventilación y función de masajes.
Según explicó Sturzenegger, durante años existieron dos grandes barreras para el ingreso de vehículos al país: una regulatoria y otra impositiva. «Para que un auto 0 km pudiera circular se exigían exclusivamente la LCM y la LCA, trámites diseñados para terminales o grandes importadores. Con el Decreto 196/25 cambiamos esa lógica y habilitamos el uso del CSV para vehículos importados en baja escala», afirmó.
La aprobación de este primer certificado marca el inicio concreto de un nuevo escenario para la importación particular de autos nuevos en la Argentina.
Fuente: BAE Negocios





