El presidente de Estados Unidos difundió una imagen sobre un avance sobre el territorio de Groenlandia. Continúa su interés por el valor estratégico y las riquezas naturales de la isla
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar repercusiones este martes tras compartir en Truth Social una serie de imágenes con un fuerte contenido simbólico sobre Groenlandia. En una de ellas, se lo observa plantando la bandera estadounidense sobre el territorio de la isla, acompañado por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio. La escena incluye un cartel con la inscripción: «GROENLANDIA – TERRITORIO DE ESTADOS UNIDOS EST. 2026».
En otra publicación, el mandatario difundió una fotografía tomada en el Despacho Oval durante una reunión con dirigentes europeos. Detrás de los presentes se distingue un mapa en el que Canadá, Groenlandia y Venezuela aparecen cubiertos por la bandera Estados Unidos, una imagen que reforzó las especulaciones sobre sus aspiraciones geopolíticas.
Desde la semana pasada, varios países del continente comenzaron a enviar tropas a Groenlandia para disuadir una eventual acción norteamericana, en medio de las reiteradas declaraciones del presidente Donald Trump sobre la necesidad de que Washington controle la isla por razones de seguridad nacional.
La unión busca mostrar que Groenlandia no será un «botín fácil» y que el avance sobre el territorio significaría enfrentarse también a sus aliados.
Por qué Trump quiere Groenlandia
Desde hace años, Trump sostiene que el control de Groenlandia responde a intereses estratégicos clave para la seguridad nacional estadounidense. En la isla funciona la Base Espacial Pituffik, una instalación militar considerada central para los sistemas de defensa antimisiles y las tareas de monitoreo espacial, de acuerdo con información de la Fuerza Espacial de Estados Unidos. El complejo fue levantado durante los primeros años de la Guerra Fría, en un contexto de fuerte tensión global.
Además de su valor militar, Groenlandia despierta interés por su enorme extensión territorial -supera las 800.000 millas cuadradas- y por la riqueza de sus recursos naturales. Entre ellos se destacan reservas de petróleo y minerales críticos, como el neodimio y el disprosio, elementos clave para la industria tecnológica y cuya producción global está dominada en gran parte por China y Rusia, según datos de la Royal Society of Chemistry.
La posibilidad de que Estados Unidos adquiera la isla ya había sido planteada por Trump durante su primer mandato. En 2019, la iniciativa recibió el respaldo del senador republicano Tom Cotton, quien defendió públicamente la idea en un artículo de opinión en el New York Times. Allí argumentó que Groenlandia tiene un valor estratégico creciente, y recordó que China había intentado en 2016 quedarse con una antigua base naval estadounidense en la región, además de impulsar proyectos para construir aeropuertos en el territorio.
Fuente: BAE Negocios





